Cae en Brasil presunto cabecilla del robo de 70 kilos de cabello y ordenan su captura internacional

Un hombre acusado de liderar el asalto y robo de 70 kilos de cabello humano, valuados en G. 500 millones, fue detenido en la ciudad brasileña de Campo Grande mientras intentaba comercializar el botín. El Juzgado Penal de Garantías de Pedro Juan Caballero libró la orden de captura internacional con fines de extradición para someterlo a proceso en Paraguay.

Eder Javier Sosa Rodríguez (43 años) fue arrestado por la Policía Civil de Mato Grosso do Sul tras ser localizado en Campo Grande, según los reportes compartidos por la Policía Federal en Ponta Porã. Ante esta confirmación, mediante el Auto Interlocutorio A.I. N° 1370, dictado este 26 de octubre de 2026, el Juzgado hizo lugar al pedido de la fiscala interina Katia Estela Uemura Cabañas y activó los mecanismos diplomáticos para su entrega a Paraguay, donde enfrentará cargos por robo agravado.

El violento asalto ocurrió la madrugada del 10 de octubre de 2026 en el barrio Mcal. Estigarribia de Pedro Juan Caballero. Cinco encapuchados armados maniataron a la comerciante Claudelina Cáceres Carneiro y a Mauro Isaías Goetz Mereles, apoderándose de las dos maletas repletas de cabello, además de celulares y documentos de un vehículo. Uno de los asaltantes fue reconocido por sus ojos y cejas como Robert Carneiro Cuyer (28), sobrino de la víctima, quien actuó presuntamente como informante al frecuentar la casa en los días previos para confirmar la llegada de la valiosa mercadería.

Los delincuentes huyeron inicialmente en un automóvil Nissan Bluebird, que luego fue hallado totalmente incinerado para borrar evidencias. Las imágenes de circuito cerrado revelaron que la banda fue rescatada en su huida por un Chevrolet Onix Plus negro (chapa QAU3G88), propiedad de Eder Sosa Rodríguez.

Finalmente, la propia comerciante afectada logró obtener información e imágenes que demostraban que Sosa Rodríguez estaba ofreciendo las maletas de cabello sustraídas en el mercado de Campo Grande, lo que permitió su rastreo y captura en Brasil.